Mostrando entradas con la etiqueta agua. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta agua. Mostrar todas las entradas

miércoles, 31 de agosto de 2011

un bien estrategico

UBLICADO POR CLARIN EL 25 DE SETIEMBRE DEL 2005


UN BIEN ESTRATEGICO: LAS RELACIONES ENTRE WASHINGTON Y ASUNCION

Marines en Paraguay: se reaviva el temor sobre los recursos naturales







Aumentan las sospechas de que la presencia militar está vinculada con el agua.




Claudio Mario Aliscioni.
caliscioni@clarin.com
caliscioni@clarin.com






La presencia de tropas estadounidenses en territorio de Paraguay reavivó viejos temores en ese país por las verdaderas intenciones de EE.UU. sobre el Acuífero Guaraní. Todas las alarmas se dispararon a mediados de junio, cuando un artículo de Clarín reveló que el Parlamento paraguayo había otorgado inmunidad total a la llegada de 400 marines, en 13 misiones militares, para realizar ejercicios y tareas de asistencia social a lo largo de 18 meses hasta diciembre de 2006. Desde ese momento, el gigantesco reservorio de agua dulce —compartido por brasileños, paraguayos, argentinos y uruguayos— pasó a ser considerado como un objetivo apetecible para el Pentágono.

"No podemos separar la presencia de marines en Paraguay con el futuro del Acuífero Guaraní, especialmente cuando los expertos aseguran que Estados Unidos ha venido disminuyendo sus reservas de agua dulce y necesita el recurso", dijo a Clarín el ingeniero Víctor Benítez Insfrán, el director del Programa Biodiversidad, de la organización civil Alter Vida, ligado al proyecto de conservación del acuífero patrocinado por el Global Enviroment Facility (GEF) a través del Banco Mundial.

En declaraciones a este diario, el presidente de Paraguay, Nicanor Duarte Frutos, y su vice, Luis Castiglione, negaron categóricamente que Estados Unidos vaya a instalar una base militar en territorio paraguayo y sólo asociaron la presencia de marines a ejercicios combinados que se repiten habitualmente desde la década del '60. Sin embargo, nunca antes el Parlamento había concedido inmunidad a 13 misiones juntas.

Las desmentidas se produjeron luego de que la investigación de Clarín pusiera el foco sobre una enorme pista de aterrizaje en la base área de mariscal Estigarribia, en el corazón del Chaco paraguayo, a la que se vinculó con la mayor presencia militar estadounidense en el país. La pista de 3.800 metros, con capacidad para recibir aviones de gran peso y porte, fue construida en los 80 con asistencia estadounidense y se encuentra en una zona desértica de difícil acceso.

Una de las primeras reacciones provino de Brasil. El canciller Celso Amorim reclamó "transparencia" al acuerdo militar de EE.UU. con Paraguay y dijo que Asunción debería respetar sus compromisos en materia de Defensa con sus socios del Mercosur (Brasil, Uruguay y Argentina). También su colega argenti no, Rafael Bielsa, rechazó la conveniencia de que Washington instalara una base en la región.

En ese marco de desmentidas fue llamativa la expresada por la embajada estadounidense en Asunción. En un comunicado, la sede diplomática afirmó que la Casa Blanca "no tienen ningún interés en el Acuífero Guaraní, excepto la esperanza de que este recurso sirva para la prosperidad y el bienestar de los habitantes que se hallan ubicados geográficamente cerca de este recurso". La declaración contrasta con el pedido de funcionarios de Estados Unidos, expresado en 2004, de que el acuífero fuese declarado patrimonio de la humanidad, con lo que —a juicio de expertos en legislación ambiental— el usufructo del agua queda fuera del poder soberano de cada uno de los Estados a los que pertenece naturalmente el acuífero.

"Eso es lo que hay que evitar, que los Estados pierdan control sobre el recurso. Creemos que la presencia de marines responde a la necesidad de poner un pie en la zona", afirmó a Clarín Orlando Castillo, el delegado local del Servicio de Paz y Justicia.

Las sospechas sobre las intenciones de Estados Unidos se aceleraron a mediados de agosto, con la sorpresiva llegada a Asunción del jefe del Pentágono Donald Rumsfeld. Días después de esta visita, el vicepresidente Castiglione afirmó a la prensa que la Casa Blanca quería que Asunción fuese su aliado estratégico. Este joven político paraguayo es visto como el factótum del acercamiento entre ambos países y no parece casual que Duarte Frutos es el primer presidente paraguayo en ser recibido oficialmente en la Casa Blanca.

Los detractores de la presencia de marines en Paraguay temen que EE.UU. establezca sus tropas en varios puntos del país y apuntan a Estigarribia. Desde allí, dicen, podría monitorear la vecina Bolivia y sus reservas de gas; el acuífero; y la zona de la Triple Frontera, en Ciudad del Este, al que considera un santuario del terrorismo islámico.

"Al parecer, la estrategia de EE.UU. es controlar estos recursos acuíferos cuando estén agotadas las reservas en el norte. Este es un gran reto para nuestra soberanía en los próximos años", comentó a este diario Pedro Almada Galeano, ex candidato presidencial por el Frente Amplio paraguayo. Luis Resck, presidente de la Comisión Nacional de Derechos Humanos, asoció el tema del acuífero con la presunta presencia de guerrilleros o terroristas en tierra guaraní. "Han inventado esa supuesta llegada para justificar la instalación de una base militar. Quieren hacer dos cosas: criminalizar las luchas sociales y usurpar, si pueden, nuestros recursos".

Sin embargo, en Paraguay hay algunos legisladores escépticos sobre el tema, como el ex canciller Miguel Saguier, del opositor Partido Liberal Radical Auténtico. Aunque admite que la presencia de marines tiene objetivos estratégicos, sobre el tema del agua no muestra similar convicción. "Me cuesta entender cómo, habiendo tecnologías para convertir agua salada en dulce, EE.UU. podría estar interesado en nuestro acuífero", señaló a este diario. Ante una consulta de Clarín, el presidente del Congreso, Carlos Filizzola, del opositor País Solidario, ligó el tema del narcotráfico, el terrorismo, las disputas por el agua y la presencia de marines. "EE.UU. siempre tuvo interés en controlar la zona y eso no excluye ninguno de los objetivos estratégicos", sostuvo.

Paraguay es uno de los países del área que necesita reforzar su legislación sobre recursos naturales pues no cuenta con un marco legal preciso. "Una ley del agua, que en Paraguay está en discusión en el Parlamento, es crucial", dijo el ingeniero Benítez, de la ONG Alter Vida.

Este experto sostiene que sólo una norma específica que declare naturales a los recursos como propiedad pública puede neutralizar su aprovechamiento como patrimonio de la humanidad, según busca Washington. "Claro que hay otras formas, más prosaicas", sostiene. Y ante la sorpresa del cronista, afirma: "Podríamos pedirles que, a cambio del acuífero, ellos declaren como patrimonio de la humanidad a las cataratas del Niágara, a ver si aceptan".

bien escaso negocio millonario

PUBLICADO POR CLARIN EL DIA 25 DE SETIEMBRE DEL 2005



Bien escaso, negocio multimillonario




En el mundo hay de 1.100 a 1.500 millones de personas (un cuarto de toda la población) que no gozan de agua potable, según la Organización de las Naciones Unidas, que para dentro de 20 años afirma que la demanda del recurso subirá 56%.

Cada día, 2 millones de personas mueren en algún lugar del planeta por alguna enfermedad vinculada a la carencia de agua.

De toda el agua del mundo, sólo 2,5 es potable, 37 de los 1.400 millones de km3 que hay en la tierra.

Mientras casi 20% del agua es subterránea y menos de 1% está en la atmósfera, 80% se concentra congelada en los polos y los glaciares, pero no es accesible.

La importancia del agua es tal que las grandes transnacionales, los organismos multilaterales de crédito, grupos de consumidores, foros sociales y organizaciones no gubernamentales (ONG) debaten acaloradamente sobre el tema, en una disputa sobre si el agua debe ser un bien público y un derecho humano o, como plantean las corporaciones, un negocio, por el cual bregan empujando a la privatización de empresas y al control del recurso y de las regiones que lo poseen.

En los últimos 15 años se sextuplicó el número de gente que en el mundo paga por el agua.

Una de las metas del milenio para reducir la pobreza, por parte de la ONU, tiene que ver justamente con un mayor acceso al agua. Pero las pocas multinacionales que manejan el negocio, que factura US$ 1 billón al año, tarifan el servicio.

En marzo de 2006, en Ciudad de México, se realizará el IV Foro Mundial del Agua, y el tema volverá a ser debatido.




Sed: invasión gota a gota" es el documental de la argentina Mausi Martínez, aún en cartel, que trata sobre los intereses de las grandes corporaciones en el Acuífero Guaraní.








Fantasmas
Marcelo Cantelmi
mcantelmi@clarin.com










La cuestión no es construir fantasmas donde alcanzan las realidades. Es cierto que sobre el Acuífero Guaraní se han armado todo tipo de conspiraciones. Pero la motivación es la enorme riqueza de agua potable, fresca y renovable que yace en ese océano subterráneo, aun más valiosa frente a escenarios de escasez mundial. No pueden sorprender los temores en un presente planetario trastocado a extremo tal que se acepta que el derecho internacional pierda posiciones frente a nociones de guerras preventivas y conflictos armados solo con argumentos que conocen sus autores y desmienten las realidades más sencillas. Pero fuera de esta preocupación, surge como un valor la observación con una mirada nueva de estos recursos hasta ahora ignorados. No se trata solo de estar alertas. Sino también de preservarlos, evitar su contaminación y actuar con la rara seriedad de países que se preocupan por su destino.








Un imperio en botellas




La industria del agua mueve anualmente unos 800 mil millones al año y por ahora apenas maneja el 5% del agua dulce del mundo. El gerenciamiento de las aguas y el embotellamiento del líquido son las dos variables del imperio.
La industria del embotellamiento supera en ganancias a la industria farmacéutica. En EE.UU. el galón de agua potable embotellada supera en precio al galón de petróleo.
Hoy hay 300 millones de personas en el mundo que pagan por agua: a principios de los 90 eran 50 millones.
De los 6.250 millones de habitantes del mundo, unos 1.100 millones no tienen acceso al agua potable y más del doble vive sin condiciones sanitarias dignas.
Algunas estimaciones dicen que para el 2050, la demanda de agua será un 56% mayor que el suministro.
Con ríos contaminados por el uso de agrotóxicos, son muchos los países que usan aguas subterráneas para dotar a sus poblaciones.
El Acuífero Guaraní tiene 1.194.000 km2 y supera en tamaño a España, Francia y Portugal juntas. Con un racionamiento adecuado, podría abastecer diariamente a 720 millones de personas.
América, con el 12% de la población mundial tiene el 47% de las reservas de agua potable del mundo.








Cómo actúa




Un acuífero no es un mar subterráneo, sino roca empapada en agua, ya en sus poros, entre los granos minerales o por sus fisuras. La explotación está basada en los pozos, que solo tienen influencia en una dimensión espacial limitada, No es posible extraer toda el agua desde un gigantesco pozo. En caso de una sobreexplotación, se producirá una merma en la cantidad que produce ese pozo porque el nivel bajará y se secará. Con el tiempo, el agua podría volver a su nivel anterior. La mayor parte del Guaraní está en un área tropical, con una capacidad muy intensa de recarga.






tesoro codiciado en tiempos de sed

clarin del 25 de septiembre del 05 suplemendo el mundo










UN BIEN ESTRATEGICO: AUN NO HAY LEGISLACION ADECUADA QUE LO PROTEJA

El Acuífero Guaraní: tesoro codiciado en tiempos de sed







Es una de las mayores reservas subterráneas del mundo. Está en una zona estratégica, la Triple Frontera, y lo comparten Brasil, Argentina, Paraguay y Uruguay. El agua ya es un bien escaso en Europa y EE.UU.




Hinde Pomeraniec.
hpomeraniec@clarin.com
hpomeraniec@clarin.com






No falta tanto para que la riqueza de una civilización se mida en litros. Hace tiempo que se viene divulgando que la escasez de agua será, en un futuro no muy lejano, motivo de guerras y su posesión, el trofeo más preciado. Aquí en el sur, en un espacio compartido por cuatro países, está la perla: el Acuífero Guaraní, conocido hasta ahora como la tercera reserva subterránea de agua dulce del mundo aunque, según las últimas estimaciones, podría ser el mayor curso de agua bajo la tierra. Todas las alertas, aún las más disparatadas, comienzan a dispararse. ¿Los que se están quedando sin nada vendrán por el Guaraní? ¿Pueden llegar a quitarnos el agua por la fuerza?

Extendido entre las cuencas de los ríos Paraná, Uruguay y Paraguay, el Acuífero Guaraní tiene una superficie aproximada de 1.194.000 km2. El 70% le corresponde a Brasil, el 19% a la Argentina; el 6% a Paraguay y el 5% restante a Uruguay. Hasta la fecha, de todos modos, se desconoce su alcance total, al punto que se ignora cuál es el extremo occidental de la reserva en Paraguay y la Argentina, donde estiman que llega más allá de la laguna de Mar Chiquita. También son estimaciones las que entienden que el Guaraní podría llegar, por el sur, hasta los grandes lagos cordilleranos argentinos.

Sus dimensiones son fabulosas: supera en tamaño a España, Francia y Portugal juntas. Con un volumen de 55 mil kilómetros cúbicos (cada kilómetro cúbico equivale a un billón de litros de agua), y con una explotación adecuada, podría abastecer a unas 720 millones de personas con una dotación diaria de 300 litros por habitante. Hoy suena casi a una película de ciencia ficción.

"El problema no radica en que las reservas de agua sean cada vez menores sino en que su localización y calidad están cambiando", le dijo a Clarín el experto mexicano Gian Carlo Delgado, autor del libro Agua y seguridad nacional (Mondadori). Según Delgado, "por un lado hay un alto índice de contaminación del agua, mientras que por otro, está comenzando una reubicación espacial de las precipitaciones y, así, del agua dulce". Al parecer, las zonas de alta biodiversidad como la que alberga al Acuífero Guaraní verán incrementar o por lo menos conservar los índices de precipitación y, por lo tanto, esas zonas "se perfilan como estratégicas a nivel local, regional y mundial", dice Delgado.

Habría que recordar que de los 1,4 miles de millones de km3 de agua que hay en el planeta, sólo el 2,5% corresponde a agua dulce, el resto es sólo potabilizable con carísimos y complejos procesos de desalinización que muy pocos gobiernos pueden implementar. El monto de agua en el mundo se duplica cada 20 años y son muchas las variables para saber si alcanzará para calmar la sed de todos: crecimiento demográfico, uso indiscriminado en la agricultura y explotación descontrolada de cursos son algunas.

Las estadísticas dicen que el 85% del agua que se usa es acaparado por el 12% de la población. Una vez más, una torta que se reparte de manera desigual aunque en nuestro caso, la naturaleza arroja beneficios de la inequidad. El continente americano, con sólo el 12% de la población, contiene el 47% de las reservas de agua potable del mundo.

Mientras los países europeos padecen falta de agua y desesperan porque apenas 5 de sus 55 ríos no están contaminados, en Sudamérica el problema se presenta con la figura de un fantasma, el de la privatización. Aquí hay agua, se la ve, y si no se la ve es porque está bajo tierra, pero desde que los organismos internacionales determinaron que el agua puede ser una mercancía regida por las leyes de la OMC y no un derecho humano, el tránsito desde su curso a la canilla o la botella tiene color de dólar. Por eso, una fuente como el acuífero, con un volumen anual explotable de 40 a 80 km3 es un extraordinario manantial de riqueza para las empresas del rubro.

Desde noviembre de 2001, el Banco Mundial, a través del GEF (uno de sus brazos, especializado en cuestiones de medio ambiente) financia lo pertinente a investigación y a los trabajos tendientes a lograr el "desarrollo sustentable" del acuífero. Fue cuando los gobiernos que comparten el yacimiento pusieron en manos extra nacionales el estudio de los recursos del recurso, lo que, en función de las miradas más desconfiadas, es como haber servido en bandeja el tesoro. Organismos alemanes, holandeses y programas de la ONU participan del proyecto, que tiene al 2006 como fecha final de los estudios.

"Los organismos internacionales como el Banco Mundial buscan crear en la región del Guaraní una nueva región industrial y competitiva a nivel mundial, sin que les importe resguardar la conservación del acuífero ni los reales intereses de los habitantes de la región (15 millones de personas). Su único objetivo es el desarrollo industrial, lo que aumenta los riesgos de cualquier proceso de privatización", dijo desde Canadá Sara Grusky, de la ONG Water for All.

Mientras por su parte Europa tendría el ojo puesto en términos de negocios (las más grandes empresas vinculadas a la industria del agua son europeas), EE.UU. soporta la virtual desesperación de ver que sus reservas se acaban y se ven ante un horizonte estéril y seco. Según un completísimo informe preparado por la profesora argentina Elsa Bruzzone, del CEMIDA, y basado en trabajos de los canadienses Barlow y Clark (autores del ya famoso A la caza del oro azul), el 40% de los ríos y los lagos de EE.UU. están contaminados, igual que acuíferos como el Ogallala, que se extiende por 8 estados desde Dakota del sur hasta Texas y que en algunas zonas ha disminuido su caudal hasta 30 metros. La sobreexplotación y el uso de agrotóxicos están terminando de matar las aguas. Al norte con Canadá y al sur con México, los cursos compartidos y las legislaciones leídas con intereses propios están derivando en conflictos cuyo tono se eleva cada año que pasa.

Sin ley, no hay defensa posible. En el documento Santa Fe IV, preparado por un influyente grupo del Partido Republicano en 2000, a fines del gobierno de Bill Clinton, se planteaban los principales elementos geo-estratégicos que seguían siendo importantes para la seguridad nacional de EE.UU. en el siglo que se avecinaba. Uno era garantizar "que los países del hemisferio no sean hostiles a nuestras preocupaciones de seguridad nacional".

En estrecho vínculo, había otro punto en el informe de los ex asesores de Reagan y Bush padre, que explica por qué es prioritario que los países que albergan al Guaraní promulguen legislaciones que lo protejan como patrimonio de esas naciones. Decía el escrito que EE.UU. debía asegurarse "que los recursos naturales del hemisferio estén disponibles para responder a nuestras prioridades nacionales".

La reciente visita del jefe del Pentágono, Donald Rumsfeld, a Paraguay y su ánimo de adecuar a los estados de la región para inmunizar a sus soldados volvieron a encender las fantasías de expropiación (Ver pág. 26). Desde el norte, contestan que el verdadero interés de Washington no es el acuífero sino la posible concentración de actividades terroristas en la zona de la llamada Triple Frontera donde, curiosamente, está alojado el Guaraní, que nutre a unas 500 ciudades de agua.

La obsesión del gobierno republicano con el terrorismo es bien conocida. Menos en cambio lo son sus preocupaciones sobre el futuro y el medio ambiente, temas en los que, en general, se han mostrado reacios a colaborar. Pero es imposible no prestarle cierta atención a cuestiones imperiosas. En febrero de 2004, alguien filtró al diario británico The Guardian un informe secreto del consejero del Pentágono Andrew Marshall, que advertía al presidente Bush de los oscuros efectos del calentamiento global en el planeta a corto plazo, entre ellos, la falta de agua potable. Allí se sugería además que EE.UU. debía prepararse para estar en condiciones de apropiarse de este recurso estratégico, allí donde esté, y cuando sea necesario.

A buen entendedor...

las riquezas estan rodeadas

L MUNDO: INTERESES GEOPOLITICOS





Las riquezas están rodeadas

Héctor Pavón. DE LA REDACCION DE CLARIN



Latinoamérica debería tener su futuro asegurado. Al menos así parecieran indicarlo las importantes reservas de petróleo, minerales, agua, energía que bajo sus suelos se refugian. Sin embargo, el contexto en el que vive el "continente olvidado" implica que la explotación sea muy costosa. Y esta situación ya ha sido estudiada minuciosamente por los Estados Unidos desde que se puso en evidencia su inminente escasez de energía.

A esta conclusión llegó Ana Esther Ceceña, investigadora mexicana de la Universidad Autónoma de México al señalar en un mapa de América latina la sugestiva cercanía entre los principales recursos naturales y las bases u oficinas relacionadas con el gobierno de EE.UU.. Las reservas de petróleo de Venezuela, México, Guatemala y Colombia, la gran biodiversidad de Chiapas y el Amazonas; el gas de Bolivia y las reservas de agua dulce en Belice, Perú, Paraguay, Chile, Brasil, Uruguay y Argentina son monitoreados directa o indirectamente por centros policiales, militares, espaciales o de inteligencia de agencias norteamericanas.

En su investigación Ceceña denuncia que el gobierno norteamericano planea ejecutar presuntos programas de desarrollo e inversiones, al estilo Plan Puebla-Panamá, con los que se ofrece resolver el problema de la pobreza y desarrollar zonas atrasadas de América latina. "Pero que en realidad —observa la investigadora—, están diseñados para ocultar lo que pretenden realmente". En la investigación también se presenta al Plan Colombia como una excusa para la protección del petróleo colombiano que sale hacia el norte. En la mira también está Chiapas. Allí, cerca del área administrada por los zapatistas existe un proyecto de bioprospección en el que está involucrado el gobierno de Estados Unidos, a través del International Cooperative Biodiversity Group (ICBG), un consorcio de agendas federales que incluye a los Institutos Nacionales de Salud, la Fundación Nacional de Ciencia y el Ministerio de Agricultura de Estados Unidos. Este consorcio financia investigaciones en México, Perú, Chile, Suriname, Argentina, Panamá y Costa Rica, además de Madagascar, Nigeria, Camerún, Vietnam y Laos. Ceceña aclara que entre los beneficiarios de estas investigaciones no parecen estar las poblaciones locales ni los países que las albergan, sino algunas de las mayores transnacionales de la farmacéutica mundial y de la ingeniería genética.

Michael Klare, investigador de Hampshire College, sostiene que Estados Unidos afronta en el corto plazo el problema de la falta de petróleo, carbón y energía eléctrica para los próximos 20 años. Si bien elevará su capacidad de producción, también aumentará el consumo interno y el país dependerá cada vez más de las importaciones de estas materias primas. Hoy recibe alrededor del 53 por ciento de sus requerimientos energéticos de fuentes extranjeras, y para 2020 se prevé que esa cifra se elevará a 62 por ciento. Este es el origen del Plan Energético de la Administración Bush que prevé un incremento notable en las importaciones de petróleo. En este caso en particular Bush está interesado tanto en los pozos de Oriente Medio, como en los de Venezuela, Brasil, México y Colombia. El país gobernado por Chávez es el tercer vendedor de Estados Unidos y, al igual que México, ha puesto sus reservas bajo control estatal y estableció fuertes barreras legales y constitucionales. Klare, autor del libro Resources Wars (La guerra por los recursos) le dijo a Zona que Estados Unidos tiene muchos intereses en la región: el mantenimiento de la estabilidad política para que sus inversiones prosperen, el desarrollo económico, el combate al tráfico ilegal de drogas y las reservas de petróleo. "El último punto cobró mucha significación en los últimos años bajo el plan enérgetico de Bush". Klare cree que sin importar lo que pase en Oriente Medio, EE.UU. buscará más petróleo en Latinoamérica porque, es su política diversificar tanto como pueda las fuentes de extracción de energía. "EE.UU, necesita más petróleo en la medida que sus fuentes locales disminuyan, entonces buscará petróleo tanto en los pozos de Latinoamérica como en los del resto del mundo".